Agosto 26, 2026
Cáncer de mama en mujeres jóvenes: un desafío clínico que va en aumento
Mama
Diciembre 5, 2025

Cáncer de mama en mujeres jóvenes: un desafío clínico que va en aumento

Diciembre 5, 2025

En las últimas décadas, el cáncer de mama diagnosticado en mujeres jóvenes (≤40 años) ha aumentado de manera sostenida. Aunque representan menos del 10% de los casos globales, concentran una carga desproporcionada de morbilidad y mortalidad. Esta población, además, presenta una biología distinta, más agresiva y con peor pronóstico, especialmente en el subtipo con receptor de estrógeno positivo (RE+)¹.

En este contexto, recientemente publicamos en ESMO Open (Walbaum & Vidal et al., 2025) los datos de una cohorte de 658 pacientes con cáncer de mama temprano RE+/HER2-negativo, lo que permitió confirmar que las mujeres jóvenes no solo presentan tumores más avanzados al diagnóstico, sino que muestran un perfil de riesgo que no es capturado adecuadamente por biomarcadores clínicos tradicionales. El Ki67 y el subtipo por inmunohistoquímica (IHC) mostraron baja concordancia con el riesgo genómico por PAM50, y el 50% de las pacientes jóvenes con Ki67 <10% resultaron ser de alto riesgo por ROR (risk of recurrence score). Además, casi un tercio de los tumores “luminal A-like” por IHC fueron reclasificados como luminal B por PAM50, reflejando una biología intrínsecamente distinta y concordante con la menor supervivencia observada en este grupo (supervivencia libre de enfermedad a 5 años de 82.8% vs. 90–93% en mujeres mayores)².

Un aspecto central en esta población es el rol del embarazo. En nuestra cohorte, un 43% de las pacientes jóvenes habían tenido un embarazo en los últimos 10 años. La evidencia creciente muestra que el posparto es una ventana de vulnerabilidad asociada a intensa remodelación tisular e inmunológica. Un estudio reciente en Nature (2025) demostró que el embarazo y la lactancia reconfiguran profundamente el microambiente inmune mamario, modifican poblaciones de linfocitos T y remodelan la arquitectura tisular; además, interrupciones abruptas de la lactancia pueden generar microambientes proinflamatorios que potencialmente favorecen la iniciación tumoral³.

En conjunto, estos hallazgos destacan que la edad joven y la historia reproductiva no son factores pronósticos aislados, sino marcadores de una biología tumoral particular que no es reflejada por las herramientas clínicas disponibles en la mayoría de los centros en Latinoamérica. Esto refuerza la necesidad de desarrollar modelos de riesgo y estrategias terapéuticas específicamente diseñados para esta población, así como de impulsar investigaciones que permitan comprender mejor cómo la biología posparto y su impacto sobre el fenotipo inmune contribuyen al desarrollo y agresividad del cáncer de mama en mujeres jóvenes.

Referencias:

  1. Walbaum, B. et al. Hormone receptor-positive early breast cancer in young women: A comprehensive review. Cancer Treat Rev 129, 102804 (2024).
  2. Walbaum, B. et al. Genomic and clinical features in young women with estrogen receptor-positive, HER2-negative breast cancer. ESMO Open 10, 105764 (2025).
  3. Virassamy, B. et al. Parity and lactation induce T cell mediated breast cancer protection. Nature https://doi.org/10.1038/s41586-025-09713-5 (2025) doi:10.1038/s41586-025-09713-5.

 

Dr. Benjamín Walbaum G.
Oncólogo Médico
Santiago, Chile