El estudio demostró que en pacientes con cáncer diferenciado de tiroides de bajo riesgo, omitir la ablación con yodo radiactivo tras la tiroidectomía no compromete la supervivencia libre de recurrencia a 5 años
Recientemente se informaron los resultados del estudio clínico de no inferioridad fase III, IoN, el cual evaluó si ciertos pacientes con cáncer diferenciado de tiroides de bajo riesgo pueden omitir el tratamiento con yodo radiactivo después de la cirugía sin comprometer su pronóstico. Este hallazgo es relevante porque el yodo radiactivo, aunque efectivo, puede asociarse a efectos adversos y requiere recursos hospitalarios. El estudio demostró que para pacientes cuidadosamente seleccionados, evitar esta terapia adicional no implica un mayor riesgo de recurrencia del cáncer.
El ensayo incluyó a 504 pacientes que se sometieron a tiroidectomía total con resección completa del tumor (R0), y cuyos tumores estaban clasificados como pT1, pT2 o pT3/pT3a, con estado ganglionar N0, Nx o N1a. Estos pacientes fueron aleatorizados para recibir o no una dosis baja de yodo radiactivo (1.1 GBq). Tras un seguimiento mediano de 6.7 años, se observaron 8 recurrencias en el grupo sin ablación y 9 en el grupo con ablación, lo que demuestra resultados prácticamente equivalentes en cuanto al control de la enfermedad. La tasa de supervivencia libre de recurrencia a 5 años fue de 97.9% para quienes no recibieron ablación y 96.3% para quienes sí la recibieron, con una diferencia de riesgo de solo 0.5 puntos porcentuales, dentro del margen aceptable de no inferioridad (establecido en 5 puntos). Este resultado fue estadísticamente significativo con un valor de p de 0.033, lo que respalda firmemente la conclusión.
Además, el riesgo de recurrencia varió según el estadio del tumor. Los pacientes con tumores pT3/pT3a presentaron recurrencia en un 9% de los casos, comparado con solo 3% en los estadios pT1/pT2. En cuanto al estado ganglionar, quienes tenían ganglios afectados (N1a) tuvieron una tasa de recurrencia del 13%, frente al 2% en aquellos con ganglios negativos (N0) o indeterminados (Nx). Esto indica que la omisión de la ablación debería considerarse principalmente en pacientes con tumores pequeños (pT1–pT2) y sin compromiso ganglionar.
En términos de seguridad, los eventos adversos fueron similares en ambos grupos. La fatiga fue reportada por el 25% de los pacientes sin ablación y por el 28% de los que sí la recibieron. La sensación de letargo se presentó en 14% de ambos grupos, y la sequedad bucal en 10% sin ablación y 9% con ablación. No se reportaron muertes relacionadas con el tratamiento.
En resumen, este estudio proporciona evidencia sólida para replantear el manejo del cáncer de tiroides de bajo riesgo, permitiendo a ciertos pacientes evitar un tratamiento adicional sin sacrificar eficacia oncológica, lo cual podría reducir efectos secundarios, ansiedad y costos innecesarios. Como médicos, esto nos ofrece una base científica para personalizar aún más las decisiones terapéuticas según el perfil de riesgo del paciente.
Fuente consultada:
Mallick U, Newbold K, Beasley M y cols. Thyroidectomy with or without postoperative radioiodine for patients with low-risk differentiated thyroid cancer in the UK (IoN): a randomised, multicentre, non-inferiority trial. Lancet . 2025 Jul 5;406(10498):52-62. doi: 10.1016/S0140-6736(25)00629-4.Epub 2025 Jun 18
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