Los resultados del seguimiento prolongado confirman una mejora sostenida en la supervivencia libre de enfermedad (SLE) y una tendencia favorable en la supervivencia global (SG), sin nuevas señales de toxicidad
Se dieron a conocer los resultados con cinco años de seguimiento del estudio fase III CheckMate 274, que evaluó el uso de nivolumab como tratamiento adyuvante en pacientes con carcinoma urotelial músculo-invasivo de alto riesgo luego de la cirugía radical. Los datos muestran que el tratamiento mantiene una ventaja duradera en SLE y una tendencia favorable en SG, sin que se hayan identificado nuevas señales de toxicidad relevantes.
El ensayo incluyó a 709 pacientes (353 tratados con nivolumab y 356 con placebo) que habían sido sometidos a cirugía radical, con o sin quimioterapia neoadyuvante. Los pacientes recibieron nivolumab 240 mg por vía intravenosa cada dos semanas durante un máximo de un año, o placebo bajo el mismo esquema. Todos presentaban características de alto riesgo de recurrencia, como afectación ganglionar o enfermedad pT3/pT4. Los objetivos primarios fueron la SLE en la población global por intención de tratar y en el subgrupo con PD-L1 ≥ 1%; la SG y la supervivencia específica por enfermedad fueron objetivos secundarios.
Con una mediana de seguimiento de 43.4 meses, los análisis confirmaron una mejora significativa en la SLE con nivolumab frente a placebo. En la población global, la mediana de SLE fue de 21.9 meses en el grupo de nivolumab frente a 11.0 meses en el grupo placebo, lo que representa una reducción del riesgo de recurrencia o muerte del 26% (HR 0.74; IC del 95%: 0.61–0.90). Entre los pacientes con tumores PD-L1 ≥ 1%, la diferencia fue más pronunciada, con una mediana de SLE de 55.5 meses frente a 8.4 meses y una reducción del riesgo del 42% (HR 0.58; IC del 95%: 0.42–0.79).
La SG mostró una tendencia favorable con nivolumab, con una mediana de 75.0 meses frente a 50.1 meses en la población total (HR 0.83; IC del 95%: 0.67–1.02). En los tumores PD-L1 positivos, la SG aún no había sido alcanzada en el brazo de nivolumab, frente a 59.4 meses en el brazo placebo, con una reducción relativa del riesgo de muerte del 37% (HR 0.63; IC del 95%: 0.44–0.90). En cuanto a la supervivencia específica por enfermedad, se observaron resultados similares: HR 0.79 (IC del 95%: 0.62–1.00) en la población total y HR 0.57 (IC del 95%: 0.37–0.87) en PD-L1 ≥ 1%.
El análisis exploratorio de ADN tumoral circulante (ctDNA, por sus siglas en inglés), realizado en 133 pacientes (18.8% de la cohorte), reveló que un 40.6% tenía ctDNA detectable al inicio del tratamiento. En este subgrupo, la mediana de SLE fue de 7.4 meses con nivolumab frente a 2.8 meses con placebo, lo que equivale a una reducción del riesgo de recurrencia o progresión del 65% (HR 0.35; IC del 95%: 0.2–0.7). En contraste, los pacientes sin ctDNA detectable no mostraron diferencias significativas entre los brazos de tratamiento (HR 0.99; IC del 95%: 0.5–1.9).
No se observaron nuevas señales de seguridad en comparación con los informes previos del estudio. El perfil de efectos adversos fue coherente con el uso conocido de nivolumab, sin incremento de eventos graves relacionados con el tratamiento a largo plazo.
De acuerdo con los investigadores, este seguimiento prolongado confirma que la inmunoterapia adyuvante con nivolumab ofrece beneficios clínicos duraderos, especialmente en pacientes con tumores PD-L1 positivos y en aquellos con ctDNA detectable tras la cirugía.
Fuente consultada:
Adjuvant nivolumab vs placebo for high-risk muscle-invasive urothelial carcinoma: 5-year efficacy and ctDNA results from CheckMate 274. Abstract #3068O, presentado en el marco del Congreso Anual de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO®) 2025, celebrado del 17 al 21 de octubre de 2025 en Berlín, Alemania.
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