Del 20 al 23 de marzo de 2024, se celebró el Congreso Europeo de Cáncer de Pulmón (ELCC 2024) en la ciudad de Praga, República Checa. Durante el evento, se revisaron extensamente los principales y emocionantes avances en el cáncer de pulmón. Además, se entregó el prestigioso premio Heine H. Hansen, que en esta edición reconoció el trabajo y la trayectoria de la Dra. Enriqueta Felip, destacada por su contribución a la investigación en oncología torácica.
Uno de los subtipos tumorales que recibió mayor atención fue el cáncer de pulmón con mutación EGFR. Se destacaron los resultados del análisis post-progresión del estudio PAPILLON, un fase III, aleatorizado, en el cual se comparó amivantamab + carboplatino/pemetrexed en primera línea con quimioterapia (QT), demostrando una mediana de supervivencia libre de progresión (SLP) superior para los pacientes con cáncer de pulmón avanzado EGFR (+) Ex20ins. Además, se observó que el tiempo hasta la interrupción del tratamiento (TTD) y el tiempo hasta la terapia sistémica subsecuente (TTST) fueron mayores en el grupo de amivantamab + QT en comparación con la QT sola. El TTD fue de 13.2 meses para amivantamab-QT vs. 7.5 meses para QT (HR: 0.38; IC del 95%: 0.28 – 0.51; P<0.0001), y un TTST de 17.7 meses para amivantamab-QT vs. 9.9 meses para QT (HR 0.35; IC del 95%: 0.25 – 0.49; P<0.0001) [1, 2].
En el análisis post-progresión de MARIPOSA 2, un estudio fase III, en el cual se evaluó el uso de amivantamab + QT +/- lazertinib. Se observó una mejora significativa en la SLP en comparación con la QT en pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas (CPCNP) metastásico EGFR mutado después de la progresión a osimertinib. Amivantamab-QT prolongó significativamente el TTD (11.0 meses vs. 4.5 meses (HR:0.37; IC del 95%: 0.28 – 0.50; p<0.0001), el TTST (12.1 meses vs. 6.6 meses; HR: 0.42; IC del 95%: 0.30 – 0.59; p <0.0001) y la SLP2 (13.9 meses vs. 11.3 meses (HR: 0.60; IC del 95%: 0.40 – 0.92; p = 0.017) [3, 4)]. En el análisis post-progresión de FLAURA 2, un estudio fase III, en el cual se comparó osimertinib + QT en primera línea con osimertinib solo, se demostró que osimertinib-QT mantiene el beneficio clínico más allá de la primera progresión en términos de tiempo desde la aleatorización hasta la primera terapia subsecuente (TFST; HR: 0.73; IC del 95%: 0.56 – 0.94), tiempo hasta la segunda progresión (SLP2; HR: 0.70; IC del 95%: 0.52 – 0.93) y el TSST (HR: 0.69; IC del 95%: 0.51 – 0.93) [5, 6].
En el escenario de la enfermedad localmente avanzada, se presentaron los resultados finales del estudio PACIFIC-2, donde la adición de durvalumab concomitante con la quimio-radioterapia (QRT) no mejoró los resultados oncológicos, reforzando el estándar de tratamiento que es la consolidación con durvalumab en pacientes que no progresan luego de QRT [7].
Otro tema destacado en el cáncer de pulmón en los últimos años es el creciente papel de la inmunoterapia neoadyuvante en combinación con la quimioterapia. En la actualización de los resultados clínicos de CheckMate 77T, un estudio fase III, aleatorizado, que demostró el beneficio significativo en supervivencia libre de eventos (SLE) de nivolumab perioperatorio en comparación con la QT neoadyuvante seguida de nivolumab adyuvante. Se destacó la superioridad de la combinación independientemente del número de ciclos de tratamientos (4 ciclos o menos de 4 ciclos) tanto para SLE como para la respuesta patológica completa, respuesta patológica mayor y el tiempo hasta la muerte o metástasis a distancia [8, 9].
En cuanto a las preferencias en la administración de terapias sistémicas parenterales, el informe de resultados del estudio PALOMA (fase Ib, amivantamab c/4sem) indica que se puede mantener un mejor perfil de tolerancia con la administración subcutánea (SC), lo que permite continuar evaluando esta presentación en fases posteriores. En el estudio IMscin002 se evaluó la preferencia de los pacientes y el personal de salud por atezolizumab SC vs. intravenoso (IV). La mayoría de los pacientes (79.4%) prefirieron la administración SC debido a que implicaba menos tiempo en la clínica y era considerada una ruta más cómoda [10, 11].
En cuanto al cáncer de pulmón de células pequeñas (CPCP), que sigue siendo un gran desafío, se presentó un seguimiento a largo plazo de DeLLphi-300, un estudio fase I sobre el papel de tarlatamab (anti DLL3) en pacientes previamente tratados. Este estudio mostró respuestas duraderas y supervivencias sin precedentes, lo que refuerza la importancia de llevar a cabo más estudios con esta molécula [12]. También se ampliaron los resultados del ensayo ETER 701, que evaluó anlotinib (antiangiogénico) + QT vs. placebo + QT en CPCP-EE, obteniendo beneficios en SLP (HR: 0.44; IC del 95%: 0.36 – 0.55; p <0.0001) y una tendencia a un aumento de la supervivencia global similar a lo logrado con la quimio-inmunoterapia [13].
Además, se presentaron sesiones educativas que revisaron información que refuerza el papel creciente de la biopsia líquida en el manejo del cáncer de pulmón desde el diagnóstico en etapas avanzadas hasta el seguimiento, los mecanismos de resistencia y, más recientemente, en la monitorización de la enfermedad residual en escenarios más tempranos. Temas avanzados como el papel de la inteligencia artificial en el diagnóstico y la revisión histopatológica se sumaron a las revisiones realizadas, y se mantuvo en constante actualización el papel de los conjugados anticuerpo-droga (ADCs) y diversos repasos sobre cómo la detección de biomarcadores (conocidos y nuevos) ha impactado en el manejo del cáncer de pulmón, consolidando a esta patología como una de las pioneras y mayores representantes de los beneficios de la oncología de precisión.
Dra. Taysser Sowley
Oncóloga Médica
Instituto Oncológico Nacional de Panamá
Referencias:
¿No tienes una cuenta? Regístrate