Ruxolitinib demostró una eficacia sostenida con una mediana de supervivencia libre de fracaso (SLF) de 38.4 meses frente a 5.7 con terapia estándar en pacientes con enfermedad injerto contra huésped crónica (EICHc) refractaria o dependiente de esteroides
En pacientes con EICHc que no responden o dependen de corticoides, la necesidad de terapias efectivas y sostenibles a largo plazo es crítica. El estudio fase III REACH3 evaluó durante tres años el uso de ruxolitinib frente a la mejor terapia disponible en esta población. El análisis final del estudio confirma que ruxolitinib no solo mantiene su eficacia a largo plazo, sino que también ofrece un perfil de seguridad manejable, consolidándolo como la opción terapéutica superior en este contexto.
En el estudio participaron 329 pacientes (165 con ruxolitinib, 164 con la mejor terapia disponible), todos con EICHc moderada o severa y refractaria o dependiente de corticoides. La mediana de SLF fue 38.4 meses con ruxolitinib, en comparación con solo 5.7 meses con el control, lo que representa una reducción del riesgo de progresión o necesidad de tratamiento adicional del 64% (HR 0.36; IC del 95%: 0.27–0.49). Además, la duración de la respuesta fue significativamente más prolongada con ruxolitinib, ya que no se alcanzó la mediana durante los tres años de seguimiento, mientras que en el grupo control fue de apenas 6.4 meses.
A los 36 meses, el 56.5% de los pacientes tratados con ruxolitinib seguían libres de fracaso, frente al 18.2% en el grupo con la mejor terapia disponible. También se observó una tasa más alta de mantenimiento de la respuesta (59.6% vs 26.7%). Es importante destacar que la supervivencia global aún no se alcanzó en ninguno de los grupos, lo que sugiere un potencial beneficio en longevidad que requiere mayor seguimiento.
Otro dato relevante proviene del grupo de pacientes que inicialmente recibieron la mejor terapia disponible pero luego cruzaron a ruxolitinib (n= 70). En ellos, se observó una tasa de respuesta global del 50% a las 24 semanas, y una mejor tasa de respuesta global acumulada del 81.4%, similar a la observada en el grupo tratado originalmente con ruxolitinib.
Finalmente, el perfil de seguridad se mantuvo favorable, sin señales nuevas de toxicidad durante el seguimiento a tres años. La mortalidad no relacionada a recaída y los eventos de recaída de malignidad fueron bajos, reforzando la tolerabilidad del tratamiento a largo plazo.
En conclusión, ruxolitinib demostró una eficacia significativamente mayor y más duradera que las terapias convencionales, con beneficios clínicos sostenidos y un perfil de seguridad aceptable en pacientes con EICHc refractaria o dependiente de esteroides, posicionándose como la opción de referencia en segunda línea.
Fuente consultada:
Zeiser R, Russo D, Ram R y cols. Ruxolitinib in patients with corticosteroid-refractory or corticosteroid-dependent chronic graft-versus-host disease: 3-year final analysis of the phase III REACH3 study. J Clin Oncol. Published online June 25, 2025. doi:10.1200/JCO-24-02477
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