El desarrollo de un ecosistema genómico integral permite identificar nueve entidades biológicas distintas en leucemia mielomonocítica crónica (LMMC), reasignando el riesgo en el 55% de los pacientes y optimizando el momento preciso para el trasplante de células progenitoras hematopoyéticas (TCHP)
Un consorcio internacional ha desarrollado y validado un ecosistema molecular diseñado para refinar la clasificación y el pronóstico de la LMMC. El estudio analizó una cohorte retrospectiva de 3,013 pacientes (cohorte de entrenamiento) y validó los hallazgos en una población prospectiva de 516 pacientes. Mediante un análisis de agrupamiento no supervisado de datos genómicos, se identificaron nueve subgrupos moleculares definidos por patrones de co-mutaciones. Estos subgrupos constituyen entidades biológicas con comportamientos clínicos y pronósticos marcadamente distintos (P < .001), lo que demuestra que la LMMC es un espectro de entidades biológicas más complejo de lo que sugieren las clasificaciones morfológicas tradicionales.
El componente central de este ecosistema es el Sistema Internacional de Puntuación Pronóstica para LMMC (iCPSS, por sus siglas en inglés), que integra variables clínicas estándar (parámetros hematológicos y riesgo citogenético) con el perfil mutacional (incluyendo ASXL1, DNMT3A, EZH2, RUNX1, SETBP1, STAG2, TET2, TP53, y U2AF1). El iCPSS estratificó a los pacientes en cinco grupos de riesgo con probabilidades de supervivencia global y supervivencia libre de leucemia distintas en ambas cohortes (P < .001). Un hallazgo crítico fue que el iCPSS demostró una discriminación pronóstica superior a los modelos existentes, resultando en la reasignación de riesgo en el 55% de los casos (el 23% de los pacientes incrementó su categoría de riesgo, y el 32% fue reclasificado a una categoría inferior).
En el entorno del TCHP, el iCPSS permitió una identificación más precisa de los candidatos elegibles, especialmente en etapas tempranas de la enfermedad. Los datos sugieren que este sistema optimiza la selección del momento para el trasplante y mejora la predicción del riesgo de recaída post TCHP, superando las limitaciones de los sistemas basados únicamente en citogenética o morfología.
La integración de la taxonomía molecular y el iCPSS representa un avance sustancial en la clasificación y diagnóstico de la LMMC. Al permitir una estratificación del riesgo más precisa, este ecosistema facilita la transición hacia una medicina personalizada en LMMC.
Fuente consultada:
Molecular-Based Ecosystem to Improve Personalized Medicine in Chronic Myelomonocytic Leukemia. https://ascopubs.org/doi/pdf/10.1200/JCO-25-02116. Comunicado de prensa. Acceso el 8 de abril de 2026.
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