Nivolumab demostró una supervivencia libre de recaída significativamente superior a ipilimumab (44% vs 37%) a 9 años, con ventajas sostenidas en metástasis a distancia y necesidad de tratamiento posterior, sin nuevas toxicidades emergentes
Los resultados finales del estudio fase III CheckMate 238 fueron presentados tras un seguimiento mínimo de nueve años, consolidando el lugar de nivolumab como estándar en el tratamiento adyuvante del melanoma resecado en estadio IIIB–C o IV. Este ensayo fue el primero en demostrar que un inhibidor de PD-1 podía mejorar de forma significativa la supervivencia libre de recaída en pacientes con melanoma de alto riesgo tras cirugía, en comparación con ipilimumab, un inhibidor de CTLA-4 previamente aprobado en este contexto. Estos datos representan el seguimiento más prolongado hasta la fecha de cualquier inhibidor de puntos de control inmunológico en el escenario adyuvante de tumores sólidos.
A los nueve años, nivolumab mantuvo una ventaja significativa en la supervivencia libre de recaída en comparación con ipilimumab: 44% vs 37%, lo que se traduce en una reducción del 24% en el riesgo de recaída o muerte (HR 0.76; IC del 95%: 0.63–0.90). Esta ventaja también se reflejó en otros objetivos clínicamente relevantes. La supervivencia libre de metástasis a distancia en pacientes con enfermedad en estadio III fue de 54% con nivolumab frente a 48% con ipilimumab (HR 0.81; IC del 95%:0.65–1.00), y la supervivencia libre de progresión tras la siguiente línea de tratamiento fue también superior con nivolumab: 55% vs 47% (HR 0.77; IC del 95%:0.63–0.93).
En cuanto a la supervivencia global (SG) y la supervivencia específica por melanoma, los resultados fueron comparables entre ambos grupos, aunque con una tendencia favorable a nivolumab: la SG fue de 69% con nivolumab frente a 65% con ipilimumab (HR 0.88; IC del 95%: 0.69–1.11), y la supervivencia específica por melanoma fue de 74% vs 70%, respectivamente (HR 0.87; IC del 95%: 0.67–1.12). Estas tasas se consideran elevadas en una población de alto riesgo, lo que sugiere un impacto duradero del tratamiento inmunológico inicial.
También es relevante señalar que nivolumab se asoció a menor necesidad de tratamiento sistémico posterior: solo el 45% de los pacientes requirió una terapia posterior, frente al 51% en el brazo de ipilimumab. Además, el uso de inmunoterapia como tratamiento de rescate fue menor con nivolumab (26% vs 37%). En términos de seguridad, no se identificaron nuevos eventos adversos emergentes tardíos desde el análisis de cuatro años, y los eventos relacionados con el tratamiento continuaron siendo infrecuentes, lo que refuerza el perfil de tolerabilidad a largo plazo de nivolumab.
En conjunto, esta actualización final del estudio CheckMate 238 confirma que nivolumab ofrece un beneficio clínico sostenido a largo plazo en términos de control de la enfermedad y reducción del riesgo de recaída, con un perfil de seguridad manejable, estableciéndose como el estándar adyuvante en pacientes con melanoma resecado en estadio IIIB–C o IV.
Fuente consultada:
Paolo A, Ascierto PA, del Vecchio M, Merelli B y cols. Final, 9-year results from the CheckMate 238 phase III trial of adjuvant nivolumab vs ipilimumab in resected stage IIIB–C or IV melanoma. Abstract #1609MO, presentado en el marco del Congreso Anual de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO®) 2025, celebrado del 17 al 21 de octubre de 2025 en Berlín, Alemania.
¿No tienes una cuenta? Regístrate