
Sacituzumab govitecán ha demostrado ser una opción eficaz para pacientes con cáncer de mama triple negativo (CMTN) metastásico refractarias a al menos dos líneas de tratamiento previas, mostrando mejoras en supervivencia libre de progresión y supervivencia global
La Dra. Alexandra Garcilazo, en conjunto con el Dr. Carlos González, ambos oncólogos médicos adscritos al Instituto Nacional de Cancerología en la Ciudad de México, ofrecen un análisis detallado sobre el diseño y los resultados obtenidos del estudio ASCENT. Este ensayo evaluó la eficacia de sacituzumab govitecán en el tratamiento de pacientes con CMTN metastásico.
Los expertos comentan lo siguiente:
Dra. Garcilazo: Este es un estudio fase III que ha marcado un cambio importante en el tratamiento de pacientes con cáncer de mama triple negativo metastásico. Sabemos que este subtipo de cáncer tiene un pronóstico pobre y un curso clínico muy agresivo. Carlos, ¿nos podrías explicar el diseño del estudio?
Dr. González: Claro, Alexandra. Como mencionas, este estudio es de gran relevancia. Se trata de un ensayo clínico fase III que refleja muy bien la realidad de las pacientes con cáncer de mama triple negativo y las necesidades que tenemos en su tratamiento. El estudio comparó a pacientes que habían progresado después de al menos dos líneas de tratamiento con terapia sistémica, siendo la primera línea obligatoriamente con un taxano. Se comparó el uso de sacituzumab govitecán (10 mg/kg, días 1 y 8) con la quimioterapia de elección del investigador, que incluye tratamientos de uso habitual como capecitabina, eribulina, vinorelbina y gemcitabina. Estas son estrategias que usamos con frecuencia, pero que no siempre ofrecen los mejores resultados. La pregunta central del estudio era si este nuevo medicamento podría mejorar la supervivencia libre de progresión, que fue el objetivo primario, así como la supervivencia global.¹
Dra. Garcilazo: Es importante destacar que el 66% de las pacientes habían recibido carboplatino, que es un tratamiento estándar en cáncer de mama triple negativo, y más del 20% ya habían recibido inmunoterapia, otro tratamiento estándar en este tipo de cáncer.¹
Los resultados principales del análisis mostraron que sacituzumab govitecán fue positivo en cuanto a supervivencia libre de progresión, con un promedio de 4.8 meses frente a 1.7 meses en el brazo de quimioterapia, con un HR de 0.41. En cuanto a la supervivencia global, las pacientes que recibieron sacituzumab vivieron en promedio 11 meses, frente a 6.9 meses en el brazo de quimioterapia, con un HR de 0.51.²
Carlos, ¿qué nos puedes contar sobre la toxicidad del medicamento?
Dr. González: Los efectos adversos observados no fueron algo completamente nuevo, ya que son reacciones que vemos en la práctica clínica. Sin embargo, hubo una mayor frecuencia de neutropenia y diarrea en el brazo de sacituzumab govitecán. Aproximadamente el 63% de las pacientes presentaron neutropenia, aunque solo el 34% fue grado 3. En cuanto a la diarrea, el 59% de las pacientes la experimentaron, y la mayoría fue controlada con loperamida, mientras que solo el 10% presentó diarrea de grado 3. En el brazo de quimioterapia, el 43% de las pacientes también tuvieron neutropenia y el 12% sufrió diarrea. En resumen, no hay grandes diferencias entre los dos tratamientos en cuanto a toxicidad. Ambas son toxicidades importantes, pero que se pueden manejar adecuadamente, por ejemplo, neutropenia con pegfilgrastim o filgrastim.¹
Dra. Garcilazo: Un punto que quiero agregar es que, a pesar de los efectos adversos, menos del 5% de las pacientes discontinuaron el tratamiento debido a toxicidad, lo que se confirma también en la actualización de 2024.¹·²
Además, se han realizado algunos análisis exploratorios por subgrupos. ¿Te gustaría comentar algo sobre esto, Carlos?
Dr. González: Sí, es una pregunta interesante. El estudio incluyó a pacientes que vemos en nuestra práctica clínica. Por ejemplo, se incluyó a pacientes con variantes patogénicas en BRCA1/BRCA2, aunque fueron pocas, solo 34 pacientes. Lo interesante es que, independientemente del estatus mutacional de estas pacientes, no hubo diferencias significativas en supervivencia libre de progresión, supervivencia global ni en la tasa de respuesta. Lo mismo ocurrió con las pacientes que habían recibido tratamiento previo con PD-L1: no hubo diferencias, tanto si lo recibieron como si no. En cuanto a la edad, sabemos que las pacientes mayores de 65 años a veces son consideradas no candidatas para tratamientos como quimioterapia o sacituzumab govitecán. Sin embargo, en este estudio, no hubo diferencias en supervivencia libre de progresión ni en supervivencia global, aunque sí se observó un poco más de toxicidad en la población mayor de 65 años. A pesar de esto, sigue siendo una estrategia bastante aceptable.²·³
También se incluyó a pacientes con metástasis cerebrales estables (al menos cuatro semanas antes de la aleatorización). Aunque no se incluyó un número grande de pacientes con metástasis cerebrales, los resultados en este subgrupo fueron similares a los de los demás, sin diferencias en los desenlaces que hemos mencionado.²·³
Dra. Garcilazo: Hablando de biomarcadores, ¿hubo algún análisis para HER2?
Dr. González: De manera independiente a la expresión de HER2, ya sea 0+, +, ++, FISH no amplificado, sacituzumab govitecán sigue siendo una opción válida para nuestras pacientes. Es seguro y ha demostrado beneficio en términos de supervivencia libre de progresión y supervivencia global.²
Dra. Garcilazo: Finalmente, hubo un subanálisis relacionado con la expresión de la proteína TROP2. Los resultados muestran que, independientemente de la expresión de TROP2, las pacientes que recibieron el medicamento tuvieron un beneficio. Aunque hay una tendencia a que una mayor expresión de TROP2 se asocie con un mayor beneficio, este efecto se observó en todos los subgrupos, lo que probablemente esté relacionado con el efecto bystander.²
En conclusión, coincido con Carlos en que sacituzumab govitecán representa una alternativa importante para pacientes con cáncer de mama metastásico, especialmente aquellas que han sido refractarias a al menos dos líneas de tratamiento previas, que incluyen taxanos, platinos e inmunoterapia.
Referencias:
Gracias al apoyo educativo sin restricciones de Gilead México.
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