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El Dr. Luis Salazar, hematólogo y líder del Grupo de Mieloma Múltiple Colombiano, presenta un análisis de los principales avances que marcaron el año 2025 en el diagnóstico y tratamiento del mieloma múltiple, tanto en pacientes candidatos a trasplante como en aquellos no trasplantables.
PERSEUS: es un ensayo fase III que consolidó el uso de esquemas de inducción en cuádruple terapia como nuevo estándar en el tratamiento de primera línea del mieloma múltiple. La incorporación de daratumumab al esquema VRd (bortezomib, lenalidomida y dexametasona) demostró un claro beneficio frente al esquema tradicional sin anticuerpo monoclonal.
El estudio evidenció una mejora significativa en la profundidad de respuesta, especialmente en la obtención de enfermedad mínima residual (EMR) negativa a 10⁻⁵, así como en la tasa de EMR negativa sostenida por 12 meses o más. Estos resultados prácticamente duplican lo observado con VRd solo, consolidando a Dara-VRd como un pilar terapéutico en primera línea.1
CEPHEUS: ensayo fase III, evaluó la estrategia de cuádruple terapia en pacientes no candidatos a trasplante o en aquellos en quienes se planea diferirlo. En este estudio, la adición de un anticuerpo anti-CD38 (daratumumab) mostró un beneficio consistente en términos de EMR negativa y supervivencia libre de progresión.
Lo más relevante es que este beneficio se mantuvo a través de distintos subgrupos genéticos, con un impacto particularmente claro en pacientes de riesgo estándar, confirmando que los esquemas con anti-CD38 deben ser considerados incluso fuera del contexto del trasplante.2
ISKIA: es un ensayo fase III de origen español que introdujo una combinación innovadora en primera línea para pacientes candidatos a trasplante, integrando carfilzomib con el anticuerpo anti-CD38 isatuximab.
Este estudio alcanzó tasas de EMR negativa a 10⁻⁶ sin precedentes, lo que representa uno de los niveles más profundos de respuesta reportados hasta la fecha. Además, ISKIA no solo valida la combinación de tripletas con anticuerpos monoclonales como estándar, sino que también es el primer estudio que cuestiona directamente el papel obligatorio del trasplante autólogo dentro de un diseño prospectivo.3
FORTE: es un ensayo fase II que evaluó distintas estrategias de inducción y consolidación en pacientes con mieloma múltiple de nuevo diagnóstico candidatos a trasplante. El estudio comparó esquemas basados en carfilzomib, lenalidomida y dexametasona (KRd) administrados con y sin trasplante autólogo, así como diferentes modalidades de mantenimiento.
Los resultados demostraron que los regímenes intensificados con KRd, particularmente cuando se integran dentro de una estrategia que incluye trasplante y mantenimiento, logran respuestas profundas y duraderas, con altas tasas de enfermedad mínima residual negativa. El ensayo aportó evidencia sólida para optimizar la secuencia terapéutica desde el inicio, reforzando el concepto de tratamiento personalizado y dirigido a profundidad de respuesta en mieloma múltiple.4
CARTITUDE-6: es un ensayo fase III que evalúa el papel de la terapia con células CAR-T dirigidas contra BCMA en líneas tempranas del mieloma múltiple. Este estudio compara directamente una estrategia basada en cilta-cel frente al abordaje estándar que incluye quimioterapia de inducción seguida de trasplante autólogo de progenitores hematopoyéticos.
Es particularmente relevante porque cuestiona el paradigma tradicional del trasplante como pilar obligatorio en primera línea. Sus resultados tienen el potencial de redefinir el algoritmo terapéutico del mieloma múltiple, posicionando a la inmunoterapia celular como una alternativa capaz de inducir respuestas profundas y sostenidas desde etapas tempranas de la enfermedad.5
Referencias:
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