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Ginecológicos

Vacunación contra el virus del papiloma humano y cáncer de cuello uterino

Julio 15, 2022

Desde hace mucho tiempo se tiene el conocimiento de que la infección por el virus del papiloma humano (VPH) se asocia al desarrollo de cáncer del cuello uterino (CaCu). Los métodos de cribado implementados desde el siglo pasado redujeron de forma importante la mortalidad por CaCu, principalmente en países altamente desarrollados; la excepción fue la población con menor nivel económico o en países de bajos ingresos. Si bien hubo una reducción importante, esto no era suficiente para poder logar un control más eficaz de la enfermedad. Sin duda alguna, las vacunas contra el VPH son uno de los avances más importantes en la lucha contra el cáncer y, seguramente, el mayor avance en el control del CaCu.

Hace 12 años asistí a una reunión en donde se presentaron los primeros resultados de una vacuna bivalente contra el VPH. Moldeado como oncólogo clínico y con las restricciones que eso significa (pensar en objetivos específicos, como son: tasa de respuesta, supervivencia global, etcétera), los resultados presentados me parecieron inmaduros y sin una traducción evidente a largo plazo. Quien presentó los resultados era una experta en el área de vacunas e inmunología, pero con poca visión acerca de la oncología clínica (enfocada en el área de vacunas y con la idea de trabajar con los ginecólogos, no entendía claramente la visión del cáncer de un oncólogo). Las dos visiones opuestas encontraron dificultad en conciliar las diferencias. Los resultados expuestos hacían referencia a la presencia de anticuerpos contra el VPH a mediano plazo en las mujeres que recibieron la vacuna, dando por sentada la eficacia y, por lo tanto, una reducción en la posibilidad de desarrollar un cáncer. Mi visión limitada en este campo no me permitió ver lo que se estaba presentando, acostumbrado a otro tipo de variables, yo quería ver cuántas pacientes desarrollaron un cáncer invasor, cuántas tenían una lesión no invasora, cuántas estaban vivas y otras variables con las que habitualmente evaluamos un estudio clínico los que nos dedicamos a ver pacientes con cáncer.

A lo largo de los años fue más que evidente que me equivoqué en la primera interpretación de la información que me estaban presentando. Hoy día, la vacunación contra el VPH se considera una acción básica dentro de la salud pública (la única razón por la que esto no se realiza de forma rutinaria en ciertas poblaciones es la falta de financiamiento) y se espera que a lo largo de los próximos años el CaCu dejará de ser un problema de salud. A mi entender, el uso de la vacuna tiene que ser una prioridad, garantizando el acceso universal, libre y gratuito para cualquier mujer.

Recientemente, en el año 2021, se publicó una artículo con los resultados del programa de vacunación en Inglaterra. En este estudio observacional se responden de forma contundente algunos de los datos que pregunté en un lejano 2010 y que solo confirman lo que la inmunóloga pensaba sin necesidad de ver datos clínicos a la distancia. Desde el año 2008 se inició el programa de acceso para vacunar a mujeres de 12 a 13 años (posteriormente se amplió el acceso a niños), con un acceso a población mayor de forma inicial. Los resultados publicados en la revista The Lancet demuestran la eficacia de la vacunación. De acuerdo con la publicación, las mujeres que recibieron la vacuna bivalente entre los 16 y 18 años tienen una reducción del 34% en el riesgo de desarrollar cáncer y del 39% en el riesgo de una neoplasia intraepitelial cervical grado 3 (NIC3); la reducción en el riesgo de desarrollar cáncer es del 64% para las mujeres con vacunación entre 14 y 16 años y del 75% para NIC3; en mujeres que se vacunaron entre 12 y 13 años, la reducción es del 87% y del 97% en el riesgo para NIC3 [1].

Los resultados confirman de forma contundente la eficacia de la vacuna bivalente (esto es extensivo a otras vacunas), con una reducción significativa en el riesgo de desarrollo cáncer invasor de cuello uterino y/o NIC3. Las que más se beneficiaron son aquellas con edad entre los 12 y 13 años, lo que orienta a pensar que la vacuna es más eficaz si se aplica en mujeres no expuestas al VPH. En el futuro será de gran interés evaluar el impacto de la vacuna en otras neoplasias, así como las diferencias entre aquellas poblaciones en donde se ofrece la vacuna a hombres y mujeres versus aquellas en las que solo se ofrece a las mujeres con relación a la dinámica epidemiológica del VPH.

Si se garantiza el acceso a la vacuna y con un adecuado programa de cribado, en pocos años podríamos ver desaparecer el CaCu como un problema de salud en el mundo. Lamentablemente, dudo que esto sea una realidad.

Referencia:

  1. Falcaro M, et al. The effects of the national HPV vaccination programme in England, UK, on cervical cancer and grade 3 cervical intraepithelial neoplasia incidence: a register-based observational study. Lancet. 2021 Dec 4;398(10316):2084-2092.

 

Dr. Fernando Aldaco Sarvide
Oncólogo Médico
Ciudad de México, México

ArtículoCáncer de cuello uterinoDr. Fernando Aldaco SarvideVacunaciónvirus del papiloma humanoVPH

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