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En esta cápsula de ESMO 2025 EXPRESS, la Dra. María González Cao, oncóloga médica del Hospital Universitario Dexeus en Barcelona, España, nos comenta sobre los avances más relevantes en cáncer de piel presentados durante el congreso.
La experta comenta lo siguiente:
Por un lado, se han presentado los datos de adyuvancia con nivolumab a 9 años. Es el estudio pivotal que llevó a su aprobación en el contexto adyuvante, y se confirma el beneficio frente al brazo control con ipilimumab en términos de supervivencia libre de recaída.
Además de este estudio, hoy se han presentado también datos de la neoadyuvancia, tanto del estudio NADINA como del estudio del SWOG. NADINA utilizó la combinación de ipilimumab y nivolumab en neoadyuvancia, mientras que el SWOG evaluó monoterapia con anti-PD-1. La ventaja del estudio NADINA es que aquellos pacientes que logran una respuesta patológica completa —que en este caso es más elevada que con monoterapia anti-PD-1— pueden evitar el tratamiento adyuvante durante un año.
En el estudio del SWOG, en cambio, el diseño contempla completar la adyuvancia independientemente de la respuesta obtenida tras la neoadyuvancia. ¿Cuál de las dos opciones es mejor? Probablemente la combinación tenga una tasa de respuestas más alta, pero también una mayor toxicidad, por lo que habrá que valorar ambos factores individualmente en cada paciente.
La comunidad científica —la mayoría de los expertos— coincide en que la neoadyuvancia representa un nuevo estándar de tratamiento en melanoma, al igual que la adyuvancia en estadios avanzados III, IIB y IIC. Sin embargo, es cierto que en estos estudios todavía no contamos con datos de supervivencia global, y ya comienzan a oírse voces críticas al respecto.
Hace dos días, una editorial publicada en The New England Journal of Medicine abordó precisamente esta cuestión, lo cual me parece interesante destacar.
Más allá del melanoma, en otros tumores cutáneos también se han presentado datos relevantes. En carcinoma basocelular, se han mostrado resultados de un tratamiento intratumoral con daromun, con una tasa de eficacia elevadísima y beneficio clínico por encima del 70%.
En tumores escamosos, se actualizaron los datos de adyuvancia con cemiplimab, mostrando también una reducción en el número de nuevos tumores en pacientes que recibieron este tratamiento.
En carcinoma de Merkel, se han presentado datos de adyuvancia con anti-PD-1. Aunque no se alcanzó la significación estadística, se intuye un beneficio, y probablemente habrá que identificar subpoblaciones que puedan beneficiarse de forma más clara de esta estrategia.
En cuanto al melanoma uveal, desde mi punto de vista, fue interesante una presentación sobre el uso de anti-PD-1 más lenvatinib en segunda línea, en pacientes que habían recibido previamente tebentafusp. El beneficio en términos de supervivencia fue mucho mayor en quienes sí habían recibido tebentafusp, lo cual sugiere un posible efecto sensibilizador de este tratamiento frente a terapias posteriores. Creo que es un dato importante a tener en cuenta.
Y ya para concluir, todavía no se ha presentado, pero en la sesión presidencial de esta tarde se darán a conocer los resultados que, en mi opinión, constituirán el estudio más importante en melanoma presentado este año en ESMO. Se trata de una terapia celular de la compañía Immatics: células T con receptor TCR modificado dirigidas contra PRAME, específicamente en melanoma uveal. Se anticipan tasas de respuesta muy elevadas, cercanas al 70%.
Esto se presentará esta tarde y, sinceramente, creo que será probablemente lo más relevante del Congreso.
Referencia:
Este contenido se basa en la interpretación crítica de la evidencia científica disponible, así como en la experiencia clínica del o los ponentes como profesionales de la salud en instituciones de referencia.
Para profundizar en los conceptos discutidos, se recomienda al profesional de la salud consultar literatura científica vigente, guías clínicas internacionales y la normatividad aplicable en su país.
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