
KEYNOTE-355 (fase III) demostró que, en CMTNm sin tratamiento sistémico previo, la combinación de quimioterapia con inhibición de PD-1 mejora de forma significativa la supervivencia global en pacientes con PD-L1 CPS ≥ 10 (mediana 23.0 vs 16.1 meses; reducción del riesgo de muerte 27%), además de prolongar el tiempo a progresión y la duración de la respuesta, con toxicidad manejable, estableciendo este régimen como estándar en primera línea
El Dr. Antonio Maffuz Aziz, cirujano oncólogo adscrito al Centro Médico ABC en la Ciudad de México, comparte su experiencia y perspectiva clínica sobre el impacto del pembrolizumab como terapia neoadyuvante en el cáncer de mama triple negativo en etapa temprana, así como el papel del cirujano dentro de este nuevo paradigma terapéutico.
Durante su exposición, el Dr. Maffuz analiza los resultados del estudio fase III KEYNOTE-522, el cual incluyó a más de 1,100 pacientes con cáncer de mama triple negativo en estadios II y III, quienes fueron asignados a recibir quimioterapia estándar con o sin pembrolizumab en el contexto neoadyuvante, seguido de cirugía y tratamiento adyuvante. Los datos finales del estudio, con un seguimiento superior a seis años, demostraron que la adición de pembrolizumab se asocia con una reducción del 35% en el riesgo de eventos como progresión, recurrencia o muerte, además de una mejora significativa en la supervivencia global a cinco años, alcanzando el 86.6% en comparación con el 81.7% observado con quimioterapia sola.
Asimismo, el tratamiento con pembrolizumab incrementó de manera relevante las tasas de respuesta patológica completa, un desenlace de alto valor pronóstico en este subtipo biológico de cáncer de mama. En este contexto, el Dr. Maffuz enfatiza que la inmunoterapia en neoadyuvancia no sustituye el tratamiento quirúrgico, sino que lo complementa, reforzando la importancia del cirujano como parte integral del abordaje multidisciplinario.
El cirujano oncólogo desempeña un rol clave en la evaluación de la resecabilidad tumoral, la planeación del tipo de cirugía ya sea conservadora o más radical y la toma de decisiones basada en la respuesta al tratamiento sistémico, además de coordinarse estrechamente con el equipo de oncología médica para optimizar los tiempos terapéuticos. La obtención de una respuesta patológica completa permite, en muchos casos, realizar procedimientos quirúrgicos menos extensos, lo que se traduce en mejores resultados funcionales y estéticos sin comprometer el control oncológico.
En conclusión, la evidencia generada por el estudio KEYNOTE-522 respalda de manera sólida el uso de pembrolizumab como parte del tratamiento neoadyuvante en cáncer de mama triple negativo temprano, al demostrar beneficios significativos en supervivencia y control de la enfermedad. La integración del cirujano oncólogo dentro de un equipo multidisciplinario resulta fundamental para asegurar que estos avances terapéuticos se traduzcan en mejores resultados clínicos y en una atención integral para las pacientes.
Referencia:
Gracias al apoyo educativo sin restricciones de MSD México.
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