
El cáncer de esófago continúa siendo una neoplasia de alta mortalidad; en pacientes con enfermedad residual tras quimiorradioterapia y cirugía, el estudio CheckMate 577 demuestra que la inmunoterapia adyuvante con nivolumab mejora de forma clínicamente relevante los desenlaces, reforzando la necesidad de un abordaje multidisciplinario y de un diagnóstico y remisión oportunos
El Dr. Diego Felipe Ballén, oncólogo médico del Instituto Nacional de Cancerología en Bogotá, Colombia, presenta el tema de cáncer de esófago y de la unión gastroesofágica: CheckMate 577 y el rol emergente de la inmunoterapia en la rutina postquirúrgica.
El experto comenta lo siguiente:
Hoy abordaremos el cáncer de esófago, una de las neoplasias con mayor mortalidad a nivel mundial y dentro del grupo de los tumores gastrointestinales. Su manejo representa un desafío clínico importante, ya que exige un enfoque multidisciplinario que integre cirujanos especializados, oncólogos clínicos y radioterapeutas.
El abordaje estándar en estos pacientes, tanto con adenocarcinoma como con carcinoma escamocelular, ha consistido en quimiorradioterapia neoadyuvante seguida de resección quirúrgica. No obstante, aquellos que, tras completar este esquema, presentan enfermedad residual en el análisis patológico posoperatorio tienen un pronóstico desfavorable, con una alta probabilidad de recaída temprana, frecuentemente dentro del primer año de seguimiento.
El estudio CheckMate 577 incluyó pacientes con enfermedad de alto riesgo y persistencia tumoral tras quimiorradioterapia neoadyuvante y cirugía, quienes fueron aleatorizados para recibir nivolumab durante un año o placebo, en un contexto en el que previamente no existían terapias aprobadas para esta situación clínica.
Este es un estudio claramente positivo. En el análisis inicial de supervivencia libre de enfermedad, la mediana fue de 22 meses en el grupo tratado, frente a 11 meses en el grupo control. Con un seguimiento más prolongado, los datos han continuado madurando y recientemente se han dado a conocer los resultados de supervivencia global a cinco años:
• A los tres años de seguimiento, cerca del 57% de los pacientes del brazo de intervención permanecían con vida.
• A los cinco años de seguimiento, esta proporción se mantuvo en torno al 46%.
Estos hallazgos son de gran relevancia. Aunque la supervivencia global no alcanzó significancia estadística por razones metodológicas, al no constituir el desenlace primario del estudio, se trata de cifras que históricamente no se habían observado en el cáncer de esófago.
Quiero invitarlos a que, una vez identifiquemos a estos pacientes, promovamos una remisión temprana y oportuna que permita su manejo en equipos multidisciplinarios y el acceso al mejor tratamiento disponible. Asimismo, es fundamental agilizar el acceso a la endoscopia para detectar la enfermedad en estadios en los que aún sea posible implementar estrategias con intención curativa. Debemos recordar que síntomas como la disfagia suelen manifestarse de forma tardía, cuando las lesiones ya se encuentran en fases avanzadas.
Trabajemos para que el proceso diagnóstico y terapéutico de estos pacientes sea lo más ágil y oportuno posible.
Referencia:
Kelly, R. J., Ajani, J. A., Kuzdzal, J., Zander, T., Van Cutsem, E., Piessen, G., … Moehler, M. (2025). Adjuvant nivolumab in resected esophageal or gastroesophageal junction cancer following neoadjuvant chemoradiotherapy: First results of overall survival from CheckMate 577 [Oral abstract presentation]. Journal of Clinical Oncology, 43(Suppl 15), Abstract 4000. https://doi.org/10.1200/JCO.2025.43.15_suppl.4000.
Gracias al apoyo educativo sin restricciones de Bristol Myers Squibb México.
¿No tienes una cuenta? Regístrate gratis