
El estudio MARIPOSA-2 demostró que la combinación de amivantamab con quimioterapia mejora significativamente la supervivencia libre de progresión en pacientes con cáncer de pulmón con mutación en EGFR tras progresión a osimertinib, posicionándose como un posible nuevo estándar de tratamiento
El Dr. Jorge Arturo Alatorre, oncólogo médico adscrito al Centro Médico ABC en la Ciudad de México, México, en conjunto con el Dr. Manuel Cobo, oncólogo torácico del Hospital Regional Universitario de Málaga, España, nos hablan sobre los avances más recientes en el tratamiento del cáncer de pulmón con mutaciones en EGFR, particularmente los resultados del estudio MARIPOSA-2, que evalúa la combinación de amivantamab con quimioterapia frente a la quimioterapia sola.
Los expertos comentan lo siguiente:
Dr. Alatorre: ¿Nos puedes platicar acerca de las opciones? Es decir, ¿qué diferencia hay entre dar amivantamab con quimioterapia versus solo quimioterapia.
Dr. Cobo: Bueno, hasta ahora es cierto que el estándar que aparece en las guías es administrar una quimioterapia basada en platinos tras la progresión con osimertinib. Esto ha tenido un impacto relativamente modesto. Ni siquiera se había planteado un ensayo aleatorizado; simplemente se consideraba lo estándar después de un tratamiento basado en una diana terapéutica.
Sin embargo, actualmente, a raíz del estudio MARIPOSA-2, y sobre todo al ver los resultados, tenemos un estudio perfectamente estructurado que compara el tratamiento quimioterápico —hasta ahora el estándar— con ese mismo tratamiento combinado con amivantamab.
En el estudio se ha demostrado que se alcanzó el objetivo primario, que es el beneficio en supervivencia libre de progresión. Además, se han observado otros tipos de beneficios con la combinación, como un mayor tiempo libre de tratamiento posterior. Incluso la supervivencia global a 18 meses mostró una tendencia positiva, que, aunque no es estadísticamente significativa, muestra una clara mejora.
Dr. Alatorre: Y, digamos, de los desenlaces secundarios, ¿cuál te llama la atención? Porque algo que me gustó mucho y me sorprendió fue la tasa de respuestas, por ejemplo. Esta tendió a ser superior, y eso, para un paciente asintomático, tiene mucho valor. ¿Tú cómo la viste y qué otros desenlaces te parecieron atractivos?
Dr. Cobo: La tasa de respuesta, la verdad, prácticamente se duplica: pasa de un 30 y poco por ciento con solo quimioterapia a cerca del 60% con la combinación. Esto está muy bien, pero además destaca la duración de la respuesta.
Otra cosa importante es qué pasa cuando el paciente progresa; en ese caso, obviamente hay que administrar una terapia posterior. El tiempo medio de exposición al tratamiento antes de requerir una terapia subsecuente también es claramente superior en el brazo con la combinación.
Y hay algo fundamental: la supervivencia libre de progresión. En muchos estudios no es el objetivo primario, pero en este contexto tiene una importancia vital, porque lo que estamos logrando es mantener al paciente libre de progresión durante más tiempo. Esto reduce la carga emocional y sintomática, y nos permite hablar incluso de una posible cronificación del tratamiento o de la enfermedad, simplemente a partir de este resultado.
Por supuesto, también es muy relevante el tiempo libre de lesiones cerebrales o de progresión cerebral, porque, como sabemos, la lesión cerebral es muy demoledora en el cáncer de pulmón.
Dr. Alatorre: Sí, y algo que también creo que es importante mencionar es que muchas veces, como comentamos en la cápsula pasada sobre los tipos de progresión, ante la progresión con osimertinib nos sentíamos un poco descobijados, ¿no? Íbamos muy bien con un tratamiento, pero al progresar no contábamos con un estándar más allá de la quimioterapia.
Hoy en día, ¿este medicamento debería considerarse un nuevo estándar? Porque creo que los criterios cambian mucho entre tumores. Por ejemplo, en cáncer de páncreas aceptamos beneficios muy marginales, pero en cáncer de pulmón esperamos beneficios contundentes. ¿Tú cómo ves estos resultados en el contexto de considerar el tratamiento del estudio MARIPOSA-2 como nuevo estándar tras la progresión con osimertinib?
Dr. Cobo: Yo creo que, basándonos en los resultados, claramente la combinación de amivantamab con quimioterapia debe posicionarse como el nuevo estándar, o incluso como el estándar absoluto.
Otra cosa es que haya pacientes en los que, por sus características, comorbilidades o edad, sea difícil administrarlo.
Pero si consideramos que el paciente puede recibirlo, hay que intentarlo, porque representa una gran oportunidad. Ese beneficio prolongado en supervivencia libre de progresión, insisto, es algo que no podemos perder de vista.
Si seguimos “estirando el chicle” de un fármaco que ya mostró progresión, corremos el riesgo de enfrentar una progresión tan brutal o rápida que perdamos la oportunidad de ofrecerle al paciente un tratamiento que sí ha demostrado beneficios a largo plazo.
Referencia:
Passaro A, Wang J, Wang Y y cols. Amivantamab plus chemotherapy with and without lazertinib in EGFR-mutant advanced NSCLC after disease progression on osimertinib: primary results from the phase III MARIPOSA-2 study. Ann Oncol. 2024 Jan;35(1):77-90. doi: 10.1016/j.annonc.2023.10.117.
Gracias al apoyo educativo de Johnson & Johnson México.
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