
En pacientes con leucemia linfocítica crónica/linfoma linfocítico de células pequeñas sin tratamiento previo, la combinación de ibrutinib/venetoclax en la práctica clínica real (LI+VE, REALITY y THRIVE) ha demostrado una alta eficacia, una reducción significativa del riesgo de síndrome de lisis tumoral y bajas tasas de ajustes de dosis y discontinuación, lo que confirman su factibilidad y seguridad incluso en pacientes de edad avanzada y con alto riesgo cardiovascular [1-3]
El Dr. Raúl Córdoba, hematólogo adscrito al Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz en Madrid, España, nos habla sobre el uso de ibrutinib en pacientes con leucemia linfocítica crónica/linfoma linfocítico de células pequeñas sin tratamiento previo y revisa la evidencia del mundo real a partir de los estudios LI+VE, REALITY-WW/REALITY-2 y THRIVE.
El experto comenta lo siguiente:
El primer estudio en práctica clínica real que evaluó la combinación ibrutinib/venetoclax fue el estudio español LI+VE [1]. En este trabajo se incluyeron 93 pacientes tratados con esta combinación en distintos centros de España. Es importante resaltar que la edad de los pacientes osciló entre los 41 y los 84 años, lo que permitió demostrar la factibilidad de administrar este esquema terapéutico también en pacientes de edad avanzada.
Asimismo, aproximadamente la mitad de los pacientes presentaban un riesgo cardiovascular moderado o alto, y los factores de riesgo cardiovascular estaban presentes en cerca de dos de cada tres pacientes. Estos datos nos permiten evidenciar la seguridad del uso de ibrutinib/venetoclax incluso en una población con elevado riesgo de desarrollar acontecimientos adversos cardiovasculares. [1]
En cuanto a los resultados de eficacia, tras los tres primeros meses de ibrutinib en monoterapia previos al inicio de la rampa de venetoclax, se observó una reducción del riesgo alto de síndrome de lisis tumoral, que pasó del 15% al 8%. Además, la tasa de respuesta global alcanzó el 96%, con un 60% de respuestas completas [1], lo que pone de manifiesto la elevada actividad del esquema terapéutico.
En relación con los ajustes de dosis, estos solo fueron necesarios en el 10% de los pacientes. La mayoría de las reducciones correspondieron a venetoclax, mientras que únicamente dos pacientes precisaron disminuir la dosis de ibrutinib. [1]
En cuanto a la discontinuación del tratamiento, esta fue poco frecuente: solo dos pacientes (2%) interrumpieron la terapia. Si lo comparamos con estudios previos, conviene recordar que en el estudio CAPTIVATE la tasa de discontinuación fue del 5%, y que en el estudio GLOW, en población de mayor edad, alcanzó hasta el 27%. [1]
Por tanto, en este estudio de práctica clínica real en España se logró mantener a la gran mayoría de los pacientes en tratamiento, con un porcentaje de discontinuaciones notablemente bajo. [1]
En cuanto a los eventos adversos, entre los acontecimientos de especial interés únicamente se registró fibrilación auricular en tres pacientes, lo que corresponde al 3% de la cohorte. [1]
Estos resultados sugieren que, mediante una adecuada identificación y selección de los pacientes con mayor riesgo cardiovascular, es posible minimizar la probabilidad de desarrollar este tipo de complicaciones, incluso utilizando el esquema ibrutinib/venetoclax. Probablemente, el carácter limitado en el tiempo de este tratamiento contribuya también a reducir la incidencia de estos eventos adversos.
El segundo estudio en práctica clínica real es el estudio REALITY [2], que viene a confirmar los resultados observados en la experiencia española. En este análisis, con nueve ciclos de tratamiento, se alcanzó una tasa de respuesta global del 89%. [2]
Además, se evidenció una reducción significativa del riesgo de síndrome de lisis tumoral: los pacientes clasificados como de alto riesgo disminuyeron del 24% al 12%, lo que supone reducir este riesgo aproximadamente a la mitad. [2]
El tercer estudio en práctica clínica real sobre ibrutinib/venetoclax presentado en el congreso de la American Society of Hematology es el estudio THRIVE [3] del grupo European Research Initiative on CLL. En este trabajo se observaron resultados muy similares al estudio español, con una tasa de respuesta global del 96% y porcentajes de discontinuación igualmente bajos: solo el 3.4% de los pacientes interrumpieron el tratamiento. Si analizamos específicamente a los pacientes mayores de 65 años, la tasa de discontinuación fue del 4%. [3]
En conjunto, estos datos refuerzan la factibilidad y aplicabilidad del esquema ibrutinib/venetoclax en la práctica clínica real, tal como se evidenció en los estudios presentados en el último congreso de la American Society of Hematology. [1-3]
Referencias:
Gracias al apoyo educativo sin restricciones de Johnson & Johnson México.
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