
La evidencia clínica y la experiencia en la práctica diaria muestran que la terapia neoadyuvante, especialmente en subtipos como cáncer de mama triple negativo y HER2 positivo, permite evaluar la respuesta tumoral y planear un abordaje quirúrgico más conservador e individualizado; además, cuando se implementa dentro de un equipo multidisciplinario y con una adecuada selección de pacientes, puede favorecer cirugías menos extensas incluyendo el manejo de la axila, optimizando resultados oncológicos y funcionales sin comprometer la seguridad del tratamiento
El Dr. Jorge Monges Jones, cirujano oncólogo adscrito al Centro Médico ABC en la Ciudad de México, comparte su experiencia clínica sobre los principales mitos y realidades en torno al uso de la terapia neoadyuvante, particularmente en el manejo del cáncer de mama, así como los retos que enfrenta el cirujano en su implementación.
Durante su exposición, el Dr. Monges aborda uno de los principales desafíos en la práctica clínica: la resistencia inicial tanto del médico como del paciente a diferir la cirugía como primera intervención. Destaca que este temor puede superarse mediante una adecuada comprensión de las indicaciones de la neoadyuvancia y una comunicación efectiva con la paciente, explicando claramente sus beneficios. En subtipos como el cáncer de mama triple negativo y HER2 positivo, la terapia neoadyuvante no solo permite evaluar la respuesta tumoral, sino también incrementar la posibilidad de realizar cirugías más conservadoras y menos agresivas, incluyendo el manejo de la axila. 1-3
El Dr. Monges enfatiza la importancia del abordaje multidisciplinario como pilar fundamental para el éxito del tratamiento. La coordinación estrecha entre el cirujano oncólogo, el oncólogo médico y el resto del equipo permite no solo una adecuada selección de pacientes, sino también un seguimiento continuo durante la terapia, optimizando los resultados clínicos. Asimismo, resalta aspectos técnicos clave, como la colocación de un clip tumoral previo al inicio de la neoadyuvancia, lo cual es esencial para la correcta localización del tumor en casos de respuesta patológica completa y para evitar cirugías más extensas innecesarias. 1-3
Desde la perspectiva quirúrgica, el seguimiento de la respuesta al tratamiento sistémico permite planear de manera más precisa la estrategia quirúrgica, adaptándola a la respuesta individual de cada paciente. El Dr. Monges también subraya la importancia de comprender las expectativas y temores de las pacientes, quienes frecuentemente desean la resección inmediata del tumor, lo que hace aún más relevante la labor del médico en educar y generar confianza en el proceso terapéutico. 1-3
En conclusión, la terapia neoadyuvante representa una herramienta fundamental en el tratamiento del cáncer de mama cuando se utiliza de manera adecuada. Lejos de ser un reto, constituye una oportunidad para mejorar los resultados oncológicos y quirúrgicos. La comunicación efectiva y el trabajo multidisciplinario son esenciales para lograr una implementación exitosa y ofrecer una atención integral centrada en la paciente.
Referencias
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