
El cáncer de mama hormonosensible temprano, pese a su aparente buen pronóstico, representa un reto clínico relevante por el riesgo de recurrencias tardías y mortalidad; en este contexto, los resultados del estudio monarchE demuestran que la adición de abemaciclib en adyuvancia mejora la supervivencia global en pacientes de alto riesgo, consolidándose como un nuevo estándar terapéutico respaldado por guías internacionales
El Dr. Roberto Sánchez, oncólogo médico del Centro Médico Nacional “La Raza”, IMSS, en la Ciudad de México, comenta sobre la relevancia de los datos de supervivencia global para la práctica clínica latinoamericana con abemaciclib.
El experto comenta lo siguiente:
El cáncer de mama es uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial, y Latinoamérica no es la excepción. Representa la primera causa tanto de incidencia como de mortalidad por cáncer en la mayoría de las regiones. Sin embargo, en América Latina no se han observado avances tan significativos en la supervivencia global, debido a factores propios de la región, como la desigualdad en el acceso oportuno a programas de tamizaje, el diagnóstico en etapas avanzadas, las limitaciones para acceder a terapias innovadoras y la fragmentación de los sistemas de salud, lo que dificulta una atención integral y el seguimiento adecuado de las pacientes.
Aproximadamente el 60% de los casos de cáncer de mama corresponden al subtipo hormonosensible, el cual durante mucho tiempo se ha considerado de mejor pronóstico en comparación con otros subtipos moleculares. No obstante, este grupo presenta desafíos específicos que deben tenerse en cuenta. Una de sus principales características es la posibilidad de recurrencias tardías, incluso hasta 20 años después del diagnóstico, lo que complica significativamente el seguimiento a largo plazo. Además, esta particularidad dificulta la obtención de resultados favorables en desenlaces como la supervivencia libre de recurrencia y la supervivencia global en estas pacientes.
Sabemos que varias estrategias que hoy consideramos estándar como el uso de inhibidores de la aromatasa, la supresión ovárica combinada o la terapia hormonal adyuvante extendida requirieron al menos una década de seguimiento para demostrar un beneficio clínico y estadísticamente significativo en la supervivencia global. No obstante, recientemente se han presentado datos más tempranos y relevantes, como los del estudio monarchE en la European Society for Medical Oncology de este año, donde se reportó el análisis de supervivencia global.
Como es bien conocido, el estudio monarchE es un ensayo fase III, aleatorizado y doble ciego, que incluyó pacientes con cáncer de mama temprano, hormonosensible y de alto riesgo, definido por la presencia de cuatro o más ganglios positivos, o bien de uno a tres ganglios positivos asociados a tumores mayores de 5 cm o de alto grado. Este estudio alcanzó su objetivo primario de supervivencia libre de enfermedad invasiva en el análisis inicial, y recientemente se han presentado los resultados de supervivencia global con un seguimiento de 76 meses.
En este análisis se demostró que el uso de abemaciclib en el contexto adyuvante mejora la supervivencia global, al reducir el riesgo de muerte por cáncer de mama en aproximadamente un 15.8%, con un beneficio absoluto de 1.8% a los 76 meses de seguimiento. Este hallazgo es especialmente relevante, ya que en el cáncer de mama temprano hormonosensible suelen requerirse décadas para evidenciar un beneficio clínico y estadísticamente significativo en supervivencia global; sin embargo, este impacto ya es observable con abemaciclib en un periodo relativamente más corto de seguimiento.
Esto es especialmente relevante porque, aunque cerca del 70% de las pacientes presentan cáncer de mama hormonosensible y la mayoría se diagnostican en etapas tempranas, lo que se traduce en altas tasas de curación, existe un grupo aproximado del 30% que puede desarrollar recurrencia a distancia. En muchos de estos casos, esto se asocia lamentablemente con la muerte por la enfermedad. Por ello, resulta fundamental implementar estrategias que permitan mejorar el pronóstico y los desenlaces clínicos de estas pacientes.
Actualmente, con los resultados de supervivencia global del estudio monarchE, contamos con una estrategia adicional para mejorar los desenlaces clínicos y aumentar las probabilidades de curación en pacientes con cáncer de mama temprano hormonosensible. En este contexto, el uso de abemaciclib en adyuvancia se ha consolidado como una opción terapéutica estándar para pacientes de alto riesgo, siendo recomendado por guías internacionales como la American Society of Clinical Oncology, European Society for Medical Oncology, National Comprehensive Cancer Network, el Consenso de Colima y diversas sociedades oncológicas a nivel global.
Referencia:
Gracias al apoyo educativo sin restricciones de Eli Lilly Colombia.
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