
La adición de daratumumab en la primera recaída de pacientes con mieloma múltiple mejora significativamente la supervivencia libre de progresión y la supervivencia global
La Dra. Itzel Pedraza, hematóloga adscrita al Centro Médico Nacional “La Raza” en la Ciudad de México, México, habla sobre el uso de daratumumab en la primera recaída de pacientes con mieloma múltiple, enfocándose en el concepto de attrition rate.
La experta comenta lo siguiente:
El concepto de attrition rate se refiere a la deserción o interrupción del tratamiento a lo largo de las distintas líneas terapéuticas. Las causas de esta deserción son múltiples: progresión de la enfermedad, toxicidad del tratamiento, abandono por parte del paciente o fallecimiento.
En un estudio de la Clínica Mayo que incluyó a más de 24,000 pacientes con mieloma múltiple, tanto elegibles como no elegibles para trasplante, se observaron cifras contundentes: entre los pacientes elegibles para trasplante, el 21% abandonó el tratamiento antes de recibir la segunda línea, el 54% antes de la tercera línea, y el 89% antes de la cuarta línea.1
Esto nos deja un mensaje muy claro: no todos los pacientes alcanzarán múltiples líneas de tratamiento. Por ello, es fundamental utilizar terapias eficaces lo antes posible, maximizando así la oportunidad de mejorar tanto la supervivencia libre de progresión como la supervivencia global.
¿Qué tenemos en las guías clínicas? Tanto la NCCN como la ESMO hacen recomendaciones cuando un paciente recae. Y es tener en cuenta la exposición previa a ciertos medicamentos, la sensibilidad o refractariedad.
Y hablemos específicamente de estudios que han demostrado la eficacia de daratumumab en primeras recaídas.
Tenemos el estudio CANDOR, en donde se comparó carfilzomib, dexametasona y daratumumab versus carfil-dexa nada más, en donde la mediana de la supervivencia libre de progresión fue de 28.4 meses versus 15.2 meses en el grupo de carfil-dexa, pues viendo que hay un beneficio en la adición de daratumumab. La supervivencia global también tuvo un beneficio en el grupo con daratumumab: 50.8 meses versus 43.6 meses.2
Otro estudio es el APOLLO, en donde se comparó daratumumab con pomalidomida y dexametasona versus poma-dexa. En este estudio, el principal objetivo fue ver la supervivencia libre de progresión. La mediana de la supervivencia libre de progresión favoreció al grupo donde se añadió daratumumab, con 12.4 meses versus 6.9 meses para los que sólo recibieron pomalidomida-dexametasona.3
En el análisis de subgrupos, en pacientes que solo habían recibido una línea previa de tratamiento, la supervivencia libre de progresión no fue alcanzada en el grupo de daratumumab versus 17.6 meses.4
Un último estudio donde también se ha visto es en el POLLUX, donde fue daratumumab, lena, dexa versus lena,dexa. Aquí, la supervivencia libre de progresión a 12 meses favoreció al grupo con daratumumab, en donde fue de 83.2 % versus 60 % en el de lena, dexa solamente.5 La supervivencia global fue de 67.6 meses en el grupo de daratumumab, lena, dexa, comparado con 51.8 meses en el de lena, dexa.6
Y en el análisis de subgrupos, en los pacientes que solo habían recibido una línea de tratamiento, la mediana de la supervivencia libre de progresión no fue alcanzada en el grupo de daratumumab versus 19.6 meses con lena, dexa. La supervivencia global en este subgrupo de pacientes fue de 77.8 meses en el grupo de daratumumab, comparado con 57.7 meses en los que solo recibieron lenalidomida y dexametasona.6
Entonces, en conclusión, vemos que la adición de daratumumab en primeras recaídas se asocia consistentemente con mejoras en la supervivencia libre de progresión y en la supervivencia global en pacientes que han recaído con mieloma múltiple.
Referencias:
Gracias al apoyo educativo sin restricciones de Johnson & Johnson México.
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